Operaria

Operaria · la empleada digital

El trabajo repetitivo de tu negocio, hecho solo.

Recordar las citas, perseguir los presupuestos que nadie contesta, pasarle las facturas a la gestoría. Nos lo cuentas con tus palabras, nosotros lo montamos, te lo enseñamos ensayado y a partir de ahí trabaja sin ti. Tú no aprendes ningún programa ni cambias de agenda.

Un ejemplo de verdad: mañana a las diez tiene cita María. Hoy le llega esto, y hasta que no le das el visto bueno no sale ni un mensaje.

  • Sin tarjeta
  • Sin caducidad
  • Sin permanencia

Gratis el primer proceso: 100 mensajes al mes. Y el plan Uno, desde 20 € al mes.
¿Prefieres que te lo contemos hablando? 616 809 504, de lunes a viernes de 9 a 18. Contesta una persona: no hay centralita ni comercial.

Un WhatsApp recibido por una clienta: «Hola Nuria López, te recordamos tu cita del martes 8 de septiembre a las 11:15», con el pie «Mensaje automático de Peluquería Marta gestionado por Operaria»

Ese «Soy el asistente digital» va por ley

Lo exige el artículo 50 del Reglamento europeo de inteligencia artificial. No lo podemos quitar, ni aunque nos lo pidas por escrito, porque el que se come la multa eres tú. Preferimos que lo leas ahora, con calma, y no el día que se lo lea una clienta que lleva quince años viniendo.

Va siempre con el nombre de tu negocio, nunca con el nuestro. Y solo tiene dos formas: en los recordatorios va al principio, tal como lo vas a leer aquí al lado; en los procesos que escriben texto libre va una línea al final, «Mensaje automático de Peluquería Marta gestionado por Operaria». Las dos las ves enteras en el ensayo antes de aprobar nada.

Lo que sí eliges tú: a qué hora sale, con cuánta antelación y qué se pregunta. Lo que no se toca es esa identificación y la baja: quien pida no recibir más, no recibe más.

Este es el mensaje entero, palabra por palabra. No hay más letra ni hay letra pequeña. Sale de tu WhatsApp, con el nombre de tu negocio delante. «Peluquería Marta» es un salón que no existe: es la cuenta con la que probamos, y sale en el idioma que tú elijas.

Un proceso, de principio a fin

Esto es lo que compras: un disparador, unos pasos y un resultado. Escrito en una ficha que apruebas antes de que nada se ponga en marcha.

Ejemplo real: el recordatorio de citas. Ver la ficha completa.

El ensayo

Y esto es lo que ves tú antes de que salga ninguno

Los mensajes exactos, con los nombres y las horas de tu agenda, y a quién no se le escribiría y por qué. Hasta que no pulsas el botón, no sale nada.

Pantalla de ensayo de Operaria: «Ensayo superado. No se ha enviado nada», con la lista de los ocho mensajes que enviaría y el botón de dar el visto bueno
La captura es del producto, no un montaje. La cuenta es de demostración y los nombres son inventados; la pantalla es la que verás tú.

Tres promesas que puedes cobrarte

1

No pagas hasta que funciona

La cuota no empieza el día que firmas: empieza el día que tu proceso hace su primer trabajo de verdad y lo comprobamos.

2

Si no te ahorra, no lo pagas

Si dos meses seguidos el ahorro medido queda por debajo de la cuota, el mes siguiente te sale gratis. Con la cuenta a la vista.

3

Te vas cuando quieras

Sin permanencia y sin llamadas de retención. Un clic, y tus datos se borran a los treinta días.

¿Cuánto te cuesta hacerlo a mano?

Contesta ocho preguntas sobre tu proceso y te lo decimos con tus números, antes de pedirte nada.